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Reflexión: La casa de Juan

Juan era un hombre muy trabajador. Había pasado los últimos 30 años de su vida trabajando arduamente para una empresa constructora y estaba emocionado porque en solo tres meses por fin iba a jubilarse.

Un día, su jefe lo llamó.

Entusiasmado, se dirigió a su oficina pensando que iba a felicitarlo por tantos años de trabajo.

-Jefe, ¿mandó usted a llamarme? (Dijo Juan).

-Si, es correcto. Tengo entendido que pronto te vas a jubilar, pero hay un proyecto del que quiero que te hagas cargo. Necesito que me construyas una casa. Aquí están los planos. Quiero que la hagas conforme a este diseño… ¡No quiero que falte nada!

-Pero señor, replicó Juan. Este proyecto me tomará casi un año y yo me voy a jubilar en tres meses, le explicó.

-Lo sé, pero este es un proyecto muy importante y quiero que tú lo líderes. ¡Sé que harás un buen trabajo! (Dijo el jefe para cerrar la conversación).

Juan tomó los planos y salió molesto de la oficina porque, en lugar de palabras de agradecimiento, había recibido más trabajo y sus planes de jubilación se habían afectado.

-¡Pues lo haré!, dijo para sí mismo… ¡Pero voy a utilizar materiales de segunda, no me voy a esforzar mucho, haré lo que pueda, y así me quedará dinero para mí!

Las columnas las hizo sin mucho esmero, usó materiales baratos y de baja calidad. En toda la edificación de la casa utilizó materiales no acordes a la estructura y solo se preocupó por hacer una bonita la fachada para engañar a su jefe. Su objetivo era terminar el proyecto lo más pronto posible y al menor costo para así poder irse a disfrutar su jubilación.

Cuando terminó la casa, se presentó su jefe para revisarla. Miró la fachada de arriba a abajo y se dirigió a él con estas palabras:

-Excelente Juan. La casa ha quedado muy bella. Tal y como lo esperaba, has hecho un gran trabajo… y en menos del tiempo estimado. ¡Toma las llaves! ¡Este es tu regalo por todos los años que me has servido con tanto esfuerzo, compromiso y dedicación!… ¡¡¡Esta es tu casa!!!

REFLEXIÓN:

¿Cómo crees que se sintió Juan al escuchar las palabras de su jefe?

Él, lamentablemente, cosechó lo que había sembrado…

Todo lo que hagas, hazlo con AMOR. Da siempre lo mejor de ti y recibirás lo mejor. Si te piden algo y no quieres hacerlo, estás en todo tu derecho de decir NO, pero evita comprometerte con algo que luego vas a hacer de mala gana.

La Vida es un boomerang y todo regresa a ti… Porque el primer cliente que tienes es tu integridad, y no hay mayor que satisfacción que la de saber que has dado lo mejor de ti en cada cosa que has hecho.

No todos los días es un buen día. ¡No importa, tú da el máximo!

No todo amor es correspondido. ¡No importa, tú ama!

No todos te van a decir la verdad. ¡No importa, tú sé honesto!

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