Cortesía de Blue Origin.

El fundador de Amazon, Jeff Bezos, ha hecho realidad su sueño, el de viajar al espacio, haciendo historia y dando uno de los primeros pasos para conseguir llegar a la Luna, objetivo de un ambicioso programa espacial.

En este viaje espacial Bezos estuvo acompañado de su hermano Mark Bezos, la piloto Wally Funk, que se convirtió en la persona más longeva en ir al espacio, con sus 82 años y que cuenta con una historia detrás, ya que cuando era joven le negaron el poder ir al espacio por ser mujer. A estos dos tripulantes se le sumó también Oliver Daemen, que con tan solo 18 años ha sido el astronauta más joven y cuya familia pagó el billete en el New Shepard, de la compañía Blue Origin, por lo que se puede decir que es el primer turista que paga por un vuelo suborbital.

El viaje al espacio no fue muy largo, pero sí intenso o como ha dicho Bezos, “el mejor día de mi vida” en declaraciones recogidas por los medios nacionales al aterrizar. La nave espacial completó un vuelo suborbital de diez minutos, alcanzando los 107 kilómetros de altitud, por lo que los tripulantes pudieron experimentar lo que es un viaje espacial al uso, y por lo tanto la ingravidez.

Tras el viaje, Bezos participó en una rueda de prensa en la que describió la experiencia y qué le había gustado de la misma, en concreto comentó que se había sentido impresionado por la fragilidad y belleza de La Tierra. Durante el evento con los medios, Bezos dio regalos simbólicos a su madre y hermano y repartió 200 millones de dólares a causas benéficas. Uno de los beneficiarios de este acto de generosidad fue el chef español José Andrés que ha estado trabajando durante la pandemia en los comedores sociales, ayudando a repartir comida entre los que más lo necesitan.

Del mismo modo, Bezos ha señalado que el viaje que se realizó ha sido el “primer paso de algo grande” e importante, añadiendo que “vamos a construir una carretera hacia el espacio para nuestros hijos y sus hijos”.

El New Shepard, la nave espacial en la que este viaje ha tenido lugar, tendrá otra experiencia más planeada para este año, aunque se prevé que este dispositivo sea utilizado en el futuro durante muchos viajes más. Desde Blue Origin están trabajando también en otras naves espaciales aún más grandes, como la bautizada New Glenn y el New Amstrong, todavía en progreso.