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Desde que las grandes marcas anunciaron la separación con los concesionarios, Motoreto, la startup española especializada en la venta de vehículos de ocasión, ha visto incrementado el número de concesionarios que cuentan con ellos como proveedores para llevar a cabo su digitalización de todo su negocio: compra de stock, canal de venta y herramientas cien por cien online.

Marco Conde, CEO de Motoreto, asegura que el conflicto sólo acaba de empezar y que de este modo: “los fabricantes ahorran costes, tiempo, y cierran filas a la guerra de precios entre concesionarios, borrando del mapa los descuentos”.

El pasado 2021, cuando el anuncio ya se había hecho oficial, Motoreto creció un 40% más con respecto al año anterior. Una cifra que Conde vincula a las nuevas necesidades de los concesionarios porque según el CEO de la plataforma “se están dando cuenta de que es un problema real, que ya está aquí, y que Motoreto les puede durante el proceso y en la nueva etapa, casi 100% digital, que se plantea para los próximos años. Se acabó la venta por proximidad, hay que ampliar las miras”.

Motoreto se puede convertir en su tabla de salvación, y según subraya Conde, “una solución todo en uno, ya que les proporcionamos stock, clientes cualificados y también les ayudamos en la digitalización de su negocio. Con nosotros consiguen todo lo necesario para mantener a flote su concesionario”.

Así también lo afirma el sector, que considera a Motoreto una vía para digitalizar todo este proceso y solventar el problema con el que lidian para la supervivencia. Jesús de Paz, es Director de Marketing y Venta Digital de Automoción Alcalá: «Ante esta problemática, Motoreto nos ha ayudado a dar un paso más en la digitalización de nuestro negocio. Además, permite que usuarios de toda España vean nuestro stock, llegando a un segmento más amplio y derivándonos posibles clientes”.

Esta situación también ha sido analizada por Gerardo Pérez, presidente de Faconauto, la patronal de los distribuidores oficiales, quien, en declaraciones a El Mundo el 21 de febrero pasado aseguró que “defenderemos al empresario con todas nuestras armas para defender a los 35.000 empleados de la red de Stellantis en España. Se están tomando decisiones que menoscaban los derechos de los trabajadores, tras agotar todas las vías de negociación”.

En una línea similar se posicionó el presidente de Ganvam, Raúl Palacios, quien considera que se debe buscar una salida especialmente con aquellos que tengan dificultades para amortizar sus inversiones y para aquellos cuya masa laboral dificulta la orientación hacia otras líneas de negocio”, según declaró en Coche Global el 20 de mayo de 2021.

Desde el pasado mes de mayo, compañías como Stellantis y Mercedes anunciaron el proceso de cancelación de contratos con su red de concesionarios. Las marcas imponen así un modelo de agencia  con más control sobre la distribución y mayor margen de beneficios para las automovilísticas. Esta nueva estrategia refuerza todas las marcas de los grupos e incentiva la transformación de los concesionarios.

Desde Stellantis ya informaron de que el plazo de esta transformación sería de dos años.  En 2023, aquellos concesionarios que continúen con las ventas tendrán que hacerlo asumiendo todas las marcas del grupo. Una medida que viene tras la fusión del grupo PSA con FCA y que el CEO de Stellantis asegura que responde a movimientos necesarios para conseguir que las marcas sigan siendo competitivas.

Desde Motoreto, la plataforma especializada en los coches de ocasión consideran que con el fin de esquivar la problemática y llegar a más clientes será clave “la digitalización del proceso de compra y venta de vehículos”. Conde afirma que esta decisión puede llevar al cierre de concesionarios, por eso la transición es obligatoria para subsistir: “No queda otra que proceder a la digitalización si los concesionarios quieren continuar”.

La búsqueda de alternativas para los concesionarios requiere de inmediatez para resolver el conflicto porque en realidad, como indica Conde están a merced de las marcas, que son las que deciden con quién seguir trabajando y negociando las condiciones”. Las marcas pueden romper el contrato con un concesionario mediante una carta de cancelación con un preaviso de dos años. Ese es el tiempo del que disponen los concesionarios para agilizar su digitalización y buscar soluciones.