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El presidente de la federación de trabajadores autónomos ATA, Lorenzo Amor, dirigente empresarial que destaca por hablar con claridad, reclamó este jueves al Gobierno que a estos profesionales no les pongan “zancadillas” que impidan su desarrollo, después de un año y medio en caída libre por culpa de la pandemia del coronavirus.

No tuvo que elevar la voz para ser oído por el Gobierno, pues el mensaje alcanzó frontalmente a Yolanda Díaz, ministra de Trabajo y Economía Social desde enero de 2020 y también vicepresidenta segunda del Gobierno de España desde 2021, quien le acompañó en su intervención en el Foro de la Nueva Economía.

“No poner zancadillas por parte del Gobierno”, esto es lo que pidió Amor, tras recordar, en modo metafórico, que en marzo de 2020 “de una planta doce caímos a un sótano menos tres de golpe”, y que durante “muchos meses” la mayoría de autónomos se vieron abocados al cierre de sus negocios.

Eso, aseguró Lorenzo Amor, ha dejado “unas heridas tremendas en el tejido empresarial y, “sobre todo, entre los autónomos”. “Hemos perdido mucha sangre”, y aunque, siguiendo con la licencia literaria, “desde mayo de 2021, de esa planta menos tres hemos empezado a subir escaleras, a día de hoy, sin embargo, estamos en la segunda planta”.

En este contexto fue cuando exigió del Ejecutivo que preside Pedro Sánchez “mucho cuidado” con los “factores externos e internos que pueden volver a desangrarnos”. Porque, dijo, una tintorería, por ejemplo, está pagando la luz el triple que hace un año, o un bar el doble, “y si hablamos del carburante, se está pagando hasta un 35% más caro que en 2020”. Eso sin mencionar la materia prima, que ha incrementado, y siguen, los precios, o la falta de componentes.

Se suma la “presión fiscal española” que, a juicio de Amor, aún hace que España siga “perdiendo competitividad”, pues se trata de una presión fiscal que es “un 31% superior a la media europea”.

Sin contar con que estamos inmersos en una posible nueva ola pandémica, “que no sabemos qué efectos puede tener, poner zancadillas” no es la mejor idea, advirtió Lorenzo Amor a la vicepresidenta, en representación del Gobierno al que dirigió su malestar.

Y si hay una zancadilla por excelencia, avisó, es el anuncio gubernamental de subida de la cuota de autónomos prevista para 2022, “y hacerlo sin haberlo pactado, por primera vez, con las asociaciones”. Lamentó, igualmente, que vaya a continuar la presión fiscal, no ha reducirse, al tiempo que se piense limitar la “legitimidad” de los autónomos a la hora de contratar.