En 1992, un joven comediante canadiense que estaba incursionando en la industria del cine y apenas era contratado en algunos papeles poco relevantes, tomó su chequera y sé giró a sí mismo un cheque por $10 millones de dólares “por servicios de actuación”, comprometiéndose firmemente a tener éxito en su carrera. Tres años más tarde, ese comediante se había convertido en millonario y en uno de los actores más queridos del mundo… ¿Cómo lo logró?

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¿Cómo se convirtió Jim Carrey en uno de los actores más ricos y exitosos del mundo?

El protagonista de esta historia es James Eugene Carrey, más conocido como Jim Carrey, quien nació el 17 de enero de 1962 en el pueblo de Newmarket, ubicado en la provincia de Ontario, Canadá.

Jim es hijo de Kathleen Oram, ama de casa y cantante aficionada; y de Percy Carrey, contable de una empresa y músico aficionado.

Como dato curioso, el apellido paterno de la familia era originalmente “Carré” y no “Carrey”, esto debido a que su padre tiene ascendencia francocanadiense.

Con respecto a su madre, se menciona que era hipocondriaca, razón por la cual, a la edad de 8 años, el pequeño Jim aprendería a modular su voz y a realizar expresiones con su rostro y extremidades de manera cómica frente a un espejo. Era su manera de distraerla y ayudarla a escapar de sus problemas.

“Me hice cómico para hacerla reír, ya que pasaba casi todo el tiempo con la enfermedad imaginaria de la semana.” -Contó el actor en una entrevista.

Percy, su padre, cultivó un amor por el jazz de forma aficionada, pero siempre tuvo una gran pasión por la comedia… pasión que nunca persiguió por miedo al fracaso, pues creció en una familia tradicional y por ello decidió estudiar contabilidad, que parecía ser una carrera más “segura”.

La situación familiar se complicó cuando Percy perdió su trabajo como contador a los 51 años de edad, lo que obligó a la familia a vivir un tiempo en su camioneta y a que todos trabajaran como limpiadores nocturnos en una fábrica de neumáticos. Los dueños les daban alojamiento y algo de comida.

A causa del desvelo y el agotamiento que le producía el trabajo, Jim comenzó a sacar bajas calificaciones en la escuela. Eventualmente, abandonaría sus estudios antes de terminar la secundaria.

Tras varios meses en esta difícil situación, Kathleen, la madre de Jim, enfermó gravemente, por lo que todos renunciaron a ese único trabajo que tenían.

Luego de renunciar, tomaron la decisión de mudarse a Scarborough, un antiguo distrito en el oriente de la ciudad de Toronto.

Sus inicios en la industria del entretenimiento

Influenciado por su padre, Jim desde niño elaboraba gags cómicos para divertir a sus amigos y familiares. En 1977, con 15 años de edad y animado nuevamente por su padre, debutó en el mundo del entretenimiento en un cabaret de Toronto imitando a personalidades como el cantante Elvis Presley, el actor James Stewart y el cómico Jerry Lewis, actor que sería una gran influencia para él y de quien adoptaría muchos de sus gestos y estilo de humor propio del género del slapstick.

Sus primeras presentaciones fueron un completo fracaso, pero, desesperado por conseguir dinero para ayudar a su familia, actuaba donde podía y por lo que le pagaran. Poco a poco fue mejorando sus monólogos y en dos años pudo perfeccionar su habilidad para la imitación.

En 1979, bajo la dirección de Leatrice Spevack, empezó a presentarse en las tarimas del Club Yuk Yuk’s de Toronto, donde llegaría a convertirse en “cabeza de cartel” con apenas 17 años de edad. Muchos humoristas del circuito, se impresionaban con su increíble habilidad para mantener la atención de los espectadores por varios minutos y por cómo manejaba el escenario, independientemente del tamaño del público para el que se presentaba. En una edición del periódico Toronto Star, un crítico manifestó que con Jim Carrey asistíamos al “nacimiento de una estrella”.

En 1981, Jim se mudó a Los Ángeles, California, en busca de mejores oportunidades para impulsar su naciente carrera como showman. Allí comenzó a trabajar en The Comedy Store, un club de comedia ubicado en West Hollywood, lugar en el que sería descubierto por Rodney Dangerfield, reconocido comediante estadounidense que le ofreció un contrato para que fuera su telonero.

El joven humorista comenzó a interesarse profundamente por la industria del cine y la televisión, e intentó conseguir participaciones en programas como “Saturday Night Live” y en películas como “D. C. Cab”, producciones en las que no lograría entrar. Finalmente, en el año 1984 obtuvo su primer papel importante en una producción de la NBC llamada “The duck factory”, programa en el que interpretaría a Saltan Tarkenton, un joven productor de animación; sin embargo, la serie no tuvo mucho éxito y fue cancelada luego de tan solo 12 episodios. Más adelante, conocería a uno de sus grandes amigos, el humorista Damon Wayans, actor con quien protagonizaría la película “Las chicas de la tierra son fáciles”, donde ambos amigos interpretaron a extraterrestres.

Gracias al hermano de Damon, Keenen Wayans, Jim Carrey conseguiría ser parte del reparto de “In living color”, un programa de comedia producido por Fox que le ayudaría a darse a conocer. En esta serie, el joven de Ontario debía interpretar a unos insólitos personajes: un inspector masoquista llamado Fire Marshall Bill, y la culturista Vera de Milo.

Iniciando su carrera actoral

Su carrera fílmica inició con películas de bajo perfil como “Rubberface” y “Copper Mountain”.

En 1985, obtuvo su primer papel protagónico interpretando a un chico virgen seducido por una vampiresa en la película “Mordiscos Peligrosos”. Más tarde, vendrían otras interpretaciones secundarias, siendo la más importante la aparición en “Peggy Sue Got Married”, del reconocido director Francis Ford Coppola.

Pese a los papeles obtenidos, su carrera aun no despegaba con fuerza, pero él no se daba por vencido.

En 1992, cuando aún era solo contratado para pequeños papeles secundarios en películas de bajo presupuesto, decidió plantearse una meta. Con mucha determinación, tomó su chequera y sé giró a sí mismo un cheque por $10 millones de dólares “por servicios de actuación”, y puso como fecha para cobrarlo el día de acción de gracias de 1995.

Los meses y años fueron pasando y el papel se fue deteriorando; sin embargo, la determinación con la que firmó el cheque y su sueño de convertirse en un exitoso actor seguían intactos.

Sería en 1994 cuando recibiría la oportunidad de protagonizar la película que le daría un giro completo a su vida: “Ace Ventura”. Para dicha película, que trataba acerca de un detective de animales, los productores buscaban un actor cómico y llamaron a Rick Moranis, pero él rechazó el papel porque iba a participar en “Los Picapiedras”. Luego, llamaron a Alan Rickman, pero tampoco aceptó. Como última alternativa, optaron por cambiar al personaje protagónico de un hombre a una mujer y llamaron a Whoopi Goldberg, pero ella se negó rotundamente. Sin más opción, finalmente decidieron ofrecerle el papel al joven Jim Carrey, que estaba trabajando aún en “In living color”.

Ace Ventura se estrenó y ocurrió algo paradójico: a pesar de que fue duramente criticada y Jim Carrey recibió una nominación a los Premios Golden Rapsberry como “Peor nueva estrella”, la película tuvo una excelente recepción entre el público y el actor canadiense se convirtió en una superestrella de la noche a la mañana.

Ese mismo año, grabó otros dos grandes éxitos comerciales: “La Máscara”, con el debut de la talentosa Cameron Díaz; y “Tontos y más tontos”, junto a Jeff Daniels; películas que tuvieron gran acogida en la crítica, en taquilla y en el público en general. Con estas producciones, Jim Carrey cobró la suma de $7 millones de dólares, que, sumados a los ingresos de sus anteriores papeles, le permitieron cumplir su meta de ganar $10 millones de dólares antes de 1995, por lo que pudo cobrar al fin su deteriorado cheque.

En 1995, interpretó al villano Enigma en la cinta “Batman forever”, de Joel Schumacher, y también la secuela de “Ace Ventura”. Ambas películas fueron un éxito en taquilla.

Su siguiente participación sería en un proyecto liderado por otro reconocido actor cómico, Ben Stiller, director de “The cable guy”, película en la que Jim Carrey cobró $20 millones de dólares a pesar de que la cinta fue muy criticada por los especialistas.

Luego, volvería a su tipo de comedia con la famosa “Mentiroso, mentiroso”.

Consolidándose como uno de los actores más exitosos del mundo

En 1998, protagonizaría una de las películas más importantes de su carrera: “The Truman show”, donde personificó a Truman Burbank, un hombre del cual han hecho que su vida sea un programa de televisión. La producción recibió grandes elogios por parte de la crítica y tuvo gran acogida entre el público. Gracias a esta interpretación, ganó el Globo de Oro como “Mejor actor de drama” y estuvo cerca de recibir una nominación a los Premios Óscar, demostrando así que era un actor muy talentoso y versátil. La repercusión y el éxito de la cinta fue tal, que miles de personas alrededor del mundo comenzaron a pensar que sus vidas también estaban siendo grabadas para un programa de televisión. Eventualmente, este curioso comportamiento recibió el nombre de “Síndrome de The Truman Show”.

En 1999, Jim Carrey ganó otro Globo de Oro, esta vez por la interpretación de Andy Kaufman en “Man of the moon”, una película que tuvo gran acogida por parte de la crítica y el público, pero que escondía un perturbador secreto que no saldría a la luz hasta el año 2017 gracias al documental “Jim and Andy”. En dicha producción, podemos ver un detrás de cámaras de la grabación de “Man of the moon”, donde se observa que Jim se metió tanto en su papel de Andy Kaufman, que casi terminó por convertirse en él, comportándose de la misma forma dentro y fuera del set. Llegó incluso a hablar con los familiares de este actor fallecido, quienes decían que sentían cómo si hablaran con el mismo Andy. Este hecho, que Jim calificó como “si Andy hubiera tomado posesión de su cuerpo para que pudiera interpretar ese papel”, puso en duda frente a los medios el estado de salud mental del actor canadiense.

En el año 2000, protagonizaría “Irene, yo y mi otro yo”, junto a la actriz Renée Zellweger, con quien en el futuro tendría una relación. La película llegó a recaudar $150 millones de dólares en taquilla. Ese mismo año, interpretó al “Grinch”, personaje que se convertiría en todo un ícono de la cultura popular.

El siglo XXI llegaría con grandes oportunidades para el actor.

En el 2003, fue el protagonista de “Todopoderoso”, una exitosa comedia que recaudó más de $480 millones de dólares en todo el mundo, convirtiéndose en la segunda comedia más taquillera de todos los tiempos.

En el 2004, volvería a incursionar en una película dramática, esta vez en la cinta de Michel Gondry llamada “Eterno resplandor de una mente sin recuerdos”, producción que se convertiría en una película de culto y por la que nuevamente sería nominado a los Globos de Oro.

También en el 2004 personificó al Conde Olaf en el largometraje “Una serie de eventos desafortunados”, basada en la novela juvenil del mismo nombre; sin embargo, esta cinta no tuvo muy buena acogida y fue duramente criticada.

En el año 2005, junto a Tea leoni protagonizó una nueva versión de “Dick & Jane: Ladrones de risas”, donde asumió el papel de interpretar a Dick Harper, un hombre que junto a su esposa se convierte en ladrón de bancos después de perder su trabajo.

En el 2007, Joel Schumacher, el director de “Batman forever”, decidió contar de nuevo con Jim para que protagonizara su nueva obra, un thriller psicológico llamado “Número 23”, que narra la historia de un hombre que se obsesiona con el número 23 después de descubrir un libro donde se habla de un sujeto con la misma obsesión.

En el 2009, se estrenaría un drama que Jim habría rodado junto a Ewan Mcgregor en el 2007, pero que no se estrenó ese mismo año porque los distribuidores la consideraron “demasiado gay”. Esta película, una producción franco-estadounidense, fue dirigida por Glenn Ficarra y John Requa, y se tituló “I love you Phillip Morris”.

Para el año 2010, todas las películas de Jim Carrey ya habían recaudado más de $2.3 mil millones de dólares en todo el mundo, lo que demostraba su tremendo éxito comercial; sin embargo, su carrera no atravesaba su mejor momento, pues la mayoría de las películas donde había participado en la última década tenían muy malas críticas y poca aceptación del público.

En los siguientes años, realizó unas cuantas películas comerciales más, como “Los pingüinos de papá”, en el año 2011, y “El increíble Burt Wonderstone”, en el 2013.

En el año 2014, y después de veinte años de haber colaborado juntos en “Tontos y más tontos”, Jim Carrey trabajó de nuevo en equipo con Jeff Daniels para repetir sus viejos roles en la secuela de la película, que se llamó “Dos tontos todavía más tontos”, que terminó siendo un completo fracaso.

Polémicas y dificultades en la vida de Jim Carrey

En el 2015, una tragedia relacionada con su pareja sacudiría por completo su vida…

Su primera esposa fue Melissa Womer, actriz de quien se divorció en 1995 después de ocho años juntos. Luego, se casaría con otra actriz, Lauren Holly, pero se separó de ella en menos de un año. Finalmente, entre las varias relaciones amorosas que tuvo posteriormente, conoció a Cathriona White, una joven maquilladora 23 años menor que él, que sufría de adicción a las drogas. El asunto terminaría trágicamente cuando, en febrero del 2015, White se suicidó. La familia de la fallecida intentó responsabilizar al actor de su muerte, acusándolo de inducirla a consumir drogas conociendo su estado depresivo. Carrey recibió una demanda por homicidio culposo, a lo cual manifestó que se trataba de “una sucia y miserable táctica para intentar obtener de él mucho dinero en compensación por el suicidio de su hija”, hecho del que no era responsable en lo absoluto. La ley le dio la razón cuando la demanda fue desestimada en California.

Esta situación afectó profundamente su estado de ánimo, llevándolo a adoptar una vida bastante solitaria y sumergiéndolo en una profunda depresión que lo alejó por completo de su carrera actoral y de los medios.

«Podría describir mi vida hogareña como una vida aislada. Paso mucho tiempo solo, pero me gusta estar solo, así que está bien. Eso puede ser extraño para algunas personas, pero lo disfruto.» -Expresó el actor.

Después de estos sucesos, las pocas veces que salía frente a los medios se hacían cada vez más evidentes sus cambios físicos y emocionales. Los periodistas especulaban que la crisis lo estaba afectando gravemente, pues en varias ocasiones hizo apología a los illuminati, se declaró abiertamente antivacunas y sufría de delirios nihilistas cuando se le hacían ciertas preguntas, llegando incluso a afirmar que no se sentía identificado con el personaje llamado “Jim Carrey” que el mundo conocía. Afortunadamente, gracias a su empeño, un montón de ayuda psicológica, la filosofía y la pintura, pudo superar este duro episodio depresivo y salió adelante de nuevo.

“Ahora mismo ya no tengo depresión. Durante años la sufrí, pero ahora cuando la tormenta llega es solo tormenta y no se queda… Cuando viene algún episodio ya no se queda mucho tiempo, ya no me ahoga más.” –Fueron sus palabras.

Retomando su carrera actoral

Actualmente, el actor posee una fortuna personal de más de $180 millones de dólares y ha decidido regresar parcialmente al mundo del cine y la televisión, siendo unas de sus últimas interpretaciones las realizadas en “Dark crime”, en el año 2018, y en la aclamada serie “Kidding”, donde pudo demostrar que su talento actoral seguía intacto a pesar de todo lo que había enfrentado. Su más reciente éxito fue “Sonic”, del año 2020, donde le dio vida al villano Dr. Ivo Robotnik. Cuando no está trabajando en proyectos actorales, se dedica a la pintura, a la escultura y a la crítica a través de la ironía política y a la caricatura.

Así concluimos la apasionante historia de Jim Carrey, uno de los más grandes comediantes de nuestra época y uno de los rostros más reconocidos de la industria cinematográfica de Hollywood; un hombre que pudo descubrir sus pasiones desde muy joven y que tuvo la suficiente determinación para dedicarse a ellas, iniciando así una exitosa carrera que hoy inspira a personas de todo el mundo. En sus propias palabras:

“Si mi carrera en el mundo del espectáculo no hubiera tenido éxito, probablemente estaría trabajando hoy en Hamilton, Ontario, en una fábrica de acero. La vida te brinda oportunidades, y tú decides si tomarlas o vivir con miedo a aprovecharlas. Creo que todo el mundo debería hacerse rico y famoso y hacer todo lo que alguna vez soñaron, para que puedan ver que esa no es la respuesta.”

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