En el año 2003, una joven británica se hizo millonaria de la noche a la mañana tras ganar un premio de £1.87 millones de libras esterlinas. 10 Años más tarde, esa joven había perdido prácticamente todo su dinero y se encontraba enfrentando toda clase de problemas… ¿Cómo sucedió?

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La historia de Callie Rogers, la millonaria más joven de la lotería en Gran Bretaña

La protagonista de esta historia es Callie Rogers, quien nació en Cockermouth, una ciudad ubicada en el condado de Cumbria, Inglaterra.

En el 2003, Callie tenía 16 años de edad y vivía en un hogar de acogida que la recibió luego de que sus padres se separaran. Para ganar su propio dinero, trabajaba como cajera en una cooperativa de su ciudad.

Su vida transcurría en absoluta normalidad, pero todo cambiaría un día en que la fortuna tocó a su puerta…

La chica compró un billete de lotería y ganó el premio mayor. En total, recibió la suma de £1.87 millones de libras esterlinas. Este suceso la convirtió en la persona más joven en ganar la lotería en Gran Bretaña.

Una vez recibió el premio, pensó que ya tenía su vida resuelta, por lo que renunció a su empleo y comenzó a disfrutar de su fortuna.

Viviendo una vida de lujos y excentricidades

Siendo apenas una adolescente y teniendo nulo conocimiento sobre cómo administrar sus finanzas, sucedió lo inevitable: Callie se dedicó a derrochar su dinero en fiestas, viajes, lujos y excentricidades.

Su lista de gastos incluyó: £300.000 libras esterlinas en ropa, maquillaje y tatuajes; £250.000 libras esterlinas en viajes; £250,000 libras esterlinas en drogas y fiestas; £85.000 libras esterlinas en autos deportivos; £190.000 libras esterlinas en regalos y préstamos a familiares y amigos; £18.000 libras esterlinas en tres operaciones de senos; y £550.000 libras esterlinas en casas para ella, sus padres y sus abuelos.

Debido al estilo de vida derrochador que adoptó, Callie comenzó a rodearse de personas a las que solo les interesaba su dinero. En cada fiesta a la que asistía, se le acercaban supuestos nuevos amigos que únicamente pretendían beber a costa de ella. Incluso, una noche fue fuertemente golpeada por dos chicas que había conocido en una fiesta. La intención de las chicas era robarle una gran suma de dinero. El ataque le dejó los dientes rotos, varias costillas fracturadas y una conmoción cerebral que le ocasionó daños permanentes en su sentido de la vista.

“De repente, era una celebridad local y la gente se me acercaba en los pubs como si fueran mis mejores amigos. Me sentía presionada por invitarles a todos las bebidas. No sabía en quién confiar. Estaba desesperada por encajar. Cada vez que alguien me pedía dinero prestado, se lo entregaba. Y la mayoría de las veces nunca lo recuperaba.” -Contó Callie en una entrevista para la revista Closer.

En cuanto a su vida sentimental, tampoco le fue muy bien. La chica inició una relación con un joven llamado Nicky Lawson, con quien tuvo dos hijos. Después de 5 años de relación, se separaron cuando Callie descubrió que Nicky le había sido infiel con su hermana. Esta ruptura hizo que Callie cayera en una profunda depresión que la llevó a intentar quitarse la vida. Tras el suceso, un juez le quitó la custodia de sus hijos. Afortunadamente, su familia le brindó apoyo y logró recuperarse, aunque no fue un proceso fácil, pues le tomó varios años superar su depresión.

Eventualmente intentó salir con otros chicos, pero todos llegaban a ella solamente en busca de su dinero. En total, gastó unas £188.000 libras esterlinas en costosos regalos para sus exnovios.

En el 2010, conoció a un chico llamado Paul Penny. En esta ocasión, trató de mantener en secreto su posición económica para evitar que Paul se fijara en ella por su dinero. Iniciaron una relación y Callie quedó embarazada de mellizos. Lastimosamente, uno de los mellizos falleció durante el parto.

Para el año 2013, 10 años después de haber ganado la lotería, a Callie le quedaban apenas £2.000 libras esterlinas en su cuenta. Sin embargo, aún poseía su lujosa casa valorada en £180.000 libras esterlinas y sus costosos autos deportivos. Todo lo demás se esfumó sin apenas ella darse cuenta.

“Era demasiado dinero para alguien tan joven. Incluso si dices que tu vida no cambiará, lo hace… y, a menudo, no para mejor.” –Fueron sus palabras en una entrevista.

Aunque su relación con Paul le brindó cierta estabilidad, años más tarde separaron y ella retomó su estilo de vida desenfrenado. Así conoció a Jason Fearon, un chico con quien compartía su gusto por las fiestas, las drogas y el alcohol.

En diciembre del 2020, Callie volvió a ser noticia al chocar su camioneta sobre el terreno de un granero. La policía llegó al lugar de los hechos y Callie intentó escapar con Jason, pero finalmente fueron arrestados. Aunque Callie se negó a practicarse la prueba de alcoholemia, posteriormente dio positivo para el consumo de otras sustancias. Como consecuencia, le prohibieron conducir durante 22 meses y se le impuso un toque de queda nocturno por 11 semanas. Además, tuvo que pagar una multa de £200 libras esterlinas por su intento de fuga.

Los diferentes problemas legales en los que la chica se ha visto involucrada desde que se ganó la lotería, le han costado un total de unas £50.500 libras esterlinas en pagos de honorarios a abogados.

De ser millonaria a vivir de ayudas del gobierno

Actualmente, Callie tiene 34 años y atrás ha quedado su vida de lujo y excentricidades, pues ya no le queda nada del premio que ganó hace 19 años. Para subsistir, hace parte de Universal Credit, una ayuda económica que otorga el Gobierno del Reino Unido a los ciudadanos sin trabajo o que tienen ingresos muy bajos. Pese a que es consciente de los problemas que le trajo el haber recibido una gran cantidad de dinero cuando no estaba preparada para administrarlo, afirma que no se arrepiente de lo sucedido:

“Todos cometemos errores en la vida y yo cometí algunos cuando era joven e ingenua, pero ganar la lotería fue una gran parte de convertirme en la persona que soy hoy, y estoy orgullosa de quién soy. Trato de olvidar los altibajos por los que he pasado y me siento como una persona normal. La presión de derrochar y vivir una vida de fiesta se ha ido… y lo prefiero así.” -Son sus palabras al respecto.

Paradójicamente, quien continúa siendo la persona más joven en haber ganado la lotería en Gran Bretaña, ahora se dedica a promover iniciativas para aumentar la edad mínima para jugar la lotería. La chica considera que a los 16 años nadie está preparado para asumir la responsabilidad que representa el ganar un premio de tal magnitud.

Se hizo millonaria tras ganar la lotería, pero lo perdió todo por no saber administrar su dinero

¿Qué lecciones podemos aprender de este caso?

Si bien en este canal nos hemos enfocado en analizar historias de éxito, hoy quisimos traer el caso de Callie para compartir una serie de reflexiones y lecciones importantes acerca de educación financiera. A continuación, te las presentamos:

1. El dinero no soluciona tus problemas financieros

Generalmente, las personas creen que todos sus problemas se solucionarían si ganaran más dinero, pero esto no es así. La historia de Callie no es un caso aislado; son muchos los casos de personas que obtuvieron un aumento de salario, ganaron un gran premio o recibieron una herencia y al poco tiempo se encontraban nuevamente en su situación inicial, o incluso con más problemas.

Da igual cuánto ganes o cuánto tengas en tu cuenta si no tienes hábitos financieros saludables. Si todo el dinero que ganas lo usas para pagar deudas o para sostener un estilo de vida que está fuera de tus posibilidades, jamás vas a poder progresar.

Más importante que la cantidad de dinero que ganas, es el cómo lo administras. Las personas exitosas desde el punto de vista financiero son organizadas, disciplinadas, mesuradas y piensan a largo plazo. Si aprendes a administrar sabiamente tu dinero, gozarás de unas finanzas saludables y podrás aprovechar mejor las oportunidades que se te presenten.

2. La importancia de la inteligencia emocional

En el caso de Callie vemos que gran parte de los problemas que enfrentó fueron consecuencia de la mala gestión de sus emociones.

En primer lugar, nunca se repuso de la euforia que le produjo ganar la lotería. Cuando se dio cuenta de que su dinero no era ilimitado, ya lo había gastado prácticamente todo.

En segundo lugar, su baja autoestima la llevó a ver su dinero como la “llave” para lograr la aceptación de los demás, pero esto solo la condujo a rodearse de personas que únicamente querían aprovecharse de ella.

Y, en tercer lugar, los problemas que fue acumulando, las decepciones amorosas y la presión social que sentía la llevaron incluso a atentar contra su propia vida.

Si ella hubiese tenido la posibilidad de trabajar en el desarrollo de sus habilidades emocionales desde temprana edad, seguramente habría sido mucho más mesurada en la toma de sus decisiones. Por esto, es importante que en las escuelas se incluya la inteligencia emocional como parte fundamental del proceso educativo, pues se trata de un componente clave del éxito personal, profesional y financiero.

3. La importancia de prepararse para las oportunidades

Dicen que la suerte es cuando se une la preparación con la oportunidad. La mayoría de las personas sueñan con esa gran oportunidad que cambiará sus vidas para siempre, pero nunca se esfuerzan por prepararse para cuando llegue esa oportunidad. Puede que incluso la oportunidad que cambiará tu vida no sea una “gran oportunidad”, sino más bien una “pequeña oportunidad” que supiste gestionar hábilmente gracias a que te preparaste para hacerlo.

En este punto, vale citar el caso de Jeff Pearce, un exitoso empresario que se hizo millonario pese a que no sabía leer ni escribir. Su fortuna la construyó gracias a las habilidades comerciales que desarrolló debido a que se inició en el mundo de las ventas desde muy joven. Por diversas cuestiones, su empresa fracasó y quedó en la quiebra; sin embargo, en poco tiempo logró recuperarse y volvió a ser millonario.

La mayor fortuna de Jeff no era su dinero en el banco, sino sus grandes habilidades comerciales. Quedarse sin dinero no lo volvió pobre, porque sus hábitos y su mentalidad seguían siendo las de un millonario. Esto le permitió reconstruir su fortuna nuevamente desde cero y sin problemas. En cambio, cuando Callie se quedó sin dinero no tuvo manera de recuperarse financieramente porque nunca se preocupó por desarrollar su capacidad productiva.

Conclusión: hay que prepararse para las oportunidades; y si las oportunidades no llegan, el prepararte te permitirá crearte tus propias oportunidades y aprovecharlas al máximo.

4. La importancia de buscar ayuda profesional

Nadie está exento de enfrentar una oportunidad o problema para el que no esté preparado. En el caso de Callie, es entendible que a sus 16 años no contara con la madurez ni la formación adecuada para administrar su fortuna; sin embargo, podría haber buscado asesoría profesional que la ayudara a construir un plan financiero que le permitiera gozar de una calidad de vida óptima. De la misma forma, en los momentos en que se sentía baja de autoestima, con depresión y ansiosa por la presión social, le hubiese sido de gran utilidad haber contado con orientación profesional que la ayudara a recuperar su confianza y a sentirse bien consigo misma.

Aquí la lección es entender que en cualquier momento podemos vivir una situación que nos desestabilice a nivel personal, profesional, emocional o financiero, y es justamente en esas situaciones en las que tenemos una oportunidad tremenda para aprender, mejorar y crecer, pero para lograrlo debemos buscar ayuda de aquellos que cuentan con el conocimiento y la experiencia para orientarnos adecuadamente. Las palabras correctas en el momento justo pueden hacer una gran diferencia en tu vida.

5. La riqueza exige responsabilidad

Las personas suelen anhelar la riqueza para disfrutar de sus beneficios, pero pocas veces se detienen a pensar en la responsabilidad que ésta genera.

Callie nunca tuvo un propósito real detrás de su fortuna. Nunca se planteó objetivos ni estableció planes para que el dinero generara un impacto positivo en su vida. Ella creyó que su premio había solucionado todos sus problemas y pensó que no tendría que preocuparse nunca más por el dinero, pero fue solo cuestión de tiempo para que sus millones se esfumaran.

El dinero es una herramienta, y muy poderosa, pero depende de nosotros utilizarlo con responsabilidad para edificar a través de él. La administración del dinero implica mucho compromiso, esfuerzo, sacrificio y disciplina. Si quieres aprovechar al máximo el potencial del dinero, primero tienes que trabajar en ti. Los japoneses dicen: “SER antes que TENER”.

Así concluimos la historia de Callie Rogers, una chica que se hizo millonaria desde muy joven gracias a un “golpe de suerte”, pero cuya falta de madurez y preparación la llevaron a adoptar un estilo de vida derrochador que en pocos años acabó con su fortuna y le generó toda clase de problemas, demostrando así que el dinero mal utilizado produce más problemas de los que resuelve.

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