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Creíamos que con el cofirming estaba todo inventado, pero incluso que la propuesta de AREX Markets es pionera. Y no lo es. El uso de las facturas como método para obtener por parte de las pymes, sobre todo ellas -las más necesitadas- financiación pronta y sin rodeos no se ha inventado en Finlandia, pero es probable que el proceso, el modus operandi, las condiciones, las prestaciones, la garantía y la seguridad, incluso la letra pequeña, sí conviertan a esa compañía en un paradigma singular dentro de este mercado.

En el renovado hotel Ritz presentó hace unos días AREX Markets su propuesta. El escenario elegido podría ser interpretado como una metáfora de la apuesta de AREX en España: un producto renovado a partir de una idea no novedosa. ¿Y qué es la innovación, si no eso, reconstruir sobre los pilares de algo que si funciona será por algo?

Lo explicaron en la presentación sus líderes, y lo resume en un detallado tríptico Airto Vienola, su CEO: «Nuestro objetivo es que las condiciones de financiación de las pymes sean iguales que las de las grandes corporaciones para que puedan centrarse en crecer». A la pregunta de un periodista de si semeja ser un producto en el que «las pymes siempre ganan» las respuestas que se suceden por parte de los ponentes confluyen en la misma dirección: Sí, hasta la letra pequeña se lee sin necesidad de lupa.

Llama la atención que un producto financiero haga uso de un lenguaje más propio de visiones revolucionarias, del tipo «el sistema actual no funciona», «es común escuchar que el sistema bancario está diseñado para ayudar a los ricos a ser más ricos» o «creemos (en AREX) en la igualdad de acceso al capital». Y dicho y hecho, y lo hacen asumiendo las facturas aún no cobradas por las pymes, y en no más de dos días la cuenta corriente de estas verán ingresado el capital que les permitirá seguir adelante.

Son inversores quienes se ocupan de abonar al demandante el dinero de la factura, y quienes se ocuparán en adelante de garantizar que el deudor abone lo pactado en aquella. Si la empresa deudora quiebra, pues el inversor perderá, pero forma parte del juego. Aunque el proceso se cura de espanto. Con los beneficios del modelo de negocio se prevén también estos descalabros. Luego tampoco será la ruina para nadie.

Lo que hace AREX es así de fácil: Las pymes le venden sus facturas directamente desde una plataforma de servicios financieros y obtienen dinero en su cuenta en menos de 48 horas: eso sucede en el 90% de los casos. Cobran a las pymes una tarifa fija única, lo que, afirman, se hace con «total transparencia», dejando a estas pymes «libertad de utilizar el servicio de forma individual o recurrente, lo que se conoce, o llaman, ‘factoring bajo demanda’.

¿Qué ceden las pymes? Todos sus datos, claro está. Nadie está obligado a dar su dinero a quien no conoce bien, pues sería un mal negocio, y este aspira a serlo bueno y transparente. Y poco más, aunque ellos lo pueden explicar más y mejor: basta con visitarles en este enlace.