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Nuvias UC, la empresa de Comunicaciones Unificadas del Grupo Nuvias, esto es, las distintas formas de herramientas de comunicación que existen para la interacción y colaboración digital del personal en las empresas, concluye en un estudio, entre otros resultados, que el 64% de españoles cree que habrá una brecha cultural como resultado del trabajo híbrido.

Así, los decisores de tecnología informática en España, Benelux, Suecia, Francia, Italia y el Reino Unido estiman que el gasto de dichas comunicaciones aumentará a medida que las empresas continúen con sus estrategias de transformación digital después de la pandemia.

Pero también que habrá un mejor equilibrio entre el trabajo y la vida personal de los empleados y una mejor continuidad del negocio gracias a las CU modernas, si bien las formas híbridas de trabajar ocasionará, a juicio de la mayoría de españoles, la creación de una división cultural entre los trabajadores «dentro» y «fuera» de la oficina.

Lo que es indiscutible es que la pandemia obligó a las empresas a modificar y a acelerar sus estrategias de transformación digital para hacer frente a un mundo de trabajo remoto, en el que el gasto en tecnologías de CU, como así se reconoce a las llamadas comunicaciones unificadas, se disparó para satisfacer la demanda.

Tanto es así, que, en los últimos 18 meses, el 68% de los decisores de IT en España afirmaron que su gasto en comunicaciones unificadas supuso más de lo previsto. Este gasto rebasó el promedio europeo en casi dos tercios (63%).

Pero aun después de 18 meses, el gasto de la CU no da señales de estar disminuyendo. De hecho, más de la mitad de los encuestados españoles (51%) dijeron que su gasto previsto en los próximos 12 meses está por encima de lo previamente planeado, lo que demuestra mayor compromiso en el sector que en el de sus homólogos europeos.

Para algunos, esta tendencia se debe a la falta de inversión en CU por parte de las empresas durante la pandemia. En total, casi un tercio de los decisores de IT en España (31%) lamentan no haber invertido lo suficiente en la primera fase de transformación digital durante la COVID-19. Esto se sitúa por encima del promedio del 23% en toda Europa, contrastando con Suecia (19%). En el futuro, para la mayoría de las empresas, el gasto en CU probablemente siga siendo una prioridad clave a medida que se adopta una forma híbrida de trabajar.

Con confianza, pero con cautela en el trabajo post pandemia

Los decisores de IT en España (99%) tienen confianza en la preparación requerida para apoyar la fuerza de trabajo híbrida, y otro 92% afirma que sus herramientas de colaboración tuvieron un impacto positivo en la forma en que sus empleados afrontaron la transición al trabajo remoto. Pero las empresas también reconocen los desafíos que se avecinan en lo que respecta a la comunicación y la integración en una era posterior a la pandemia.

La adopción de formas híbridas de trabajo requiere que las organizaciones construyan una infraestructura de CU flexible que pueda acomodar simultáneamente operaciones remotas y también desde la oficina. Esto requiere que los decisores de IT evalúen con más atención la oferta de CU.

Dos de cada cinco encuestados europeos (42%), por ejemplo, piensan que los usuarios de sus negocios desearían disponer de mejores herramientas de integración o herramientas de comunicación compatibles con cualquier dispositivo, y en España 49% de los encuestados opinan de este modo.

Sin embargo, y según esta investigación, los efectos del modelo híbrido van más allá de la pura logística técnica. De aquellos que han adoptado el trabajo híbrido en los últimos 18 meses, el 64% de los decisores de IT en España cree que habrá alguna división cultural entre los trabajadores de oficina de «dentro» y los de «fuera», ya sea esta grande o pequeña.

Además, más de la mitad (58%) de los encuestados en España, con resultados más altos de todas las regiones encuestadas, cree que, se formarán camarillas como resultado de esta división.

Si las empresas son capaces de mitigar estas barreras culturales, existe un fuerte consenso de que la CU tenga un papel integral en la moralidad empresarial, la aplicación de estándares morales en el entorno profesional, y la continuidad.

De hecho, más de la mitad de los encuestados españoles (52%) cree que las CU modernas pueden ayudar a mejorar el equilibrio entre la vida laboral y personal de los empleados. Y otro 37% cree que puede ayudar a mejorar la continuidad del negocio, con un promedio del 41% entre los responsables de la toma de decisiones de IT en Europa, y los encuestados del Reino Unido son los que más lo creen.

Las complejidades de IT siguen siendo un gran problema

La investigación encontró que aunque los decisores de IT planean continuar gastando en CU, sigue existiendo una necesidad significativa de experiencia técnica a medida que las soluciones de CU se vuelven más complejas.

De hecho, más de la mitad (57%) de los encuestados españoles recurren a consultores de IT en busca de asesoramiento sobre sus desafíos de CU, siendo Italia el país que más lo hace (62%) y Francia el que menos (48%). Y casi la mitad de los decisores de IT españolas (48%) recurren a los revendedores de IT en busca de asistencia técnica y asesoramiento sobre las habilidades de las IT desconectadas.

Esto no sorprende si se tiene en cuenta que el 37% de los encuestados europeos han experimentado una falta de habilidades técnicas de IT dentro de su equipo de IT en los últimos 18 meses. España experimentó esto más que el promedio europeo (42%), con Suecia a la par e Italia menos (29%).

El mundo del trabajo posterior a la pandemia traerá una serie de retos únicos para los decisores de IT, con la complejidad técnica de las necesidades comerciales, como redes, comunicaciones y seguridad, percibidos como unos de los mayores desafíos (47%) que tanto los equipos de IT como los revendedores de IT en España tendrán que afrontar en los próximos 12 meses.