El ambiente laboral se caracteriza generalmente por una alta competitividad entre las personas que trabajan en una empresa. Esta competitividad puede ser muy positiva cuando genera que las personas se esfuercen más y logren un crecimiento laboral, en lo personal y en sus equipos de trabajo. Sin embargo, cuando la competitividad se vuelve tóxica puede tener consecuencias graves para los trabajadores, puesto que será un elemento que obstaculice todas las actividades del equipo.

De acuerdo con un estudio de la Facultad de Psicología de la UNAM, el 85% de las empresas posee entornos de trabajo tóxicos, siendo sus principales características cargas de trabajo mal distribuidas, liderazgo negativo, violencia laboral y competitividad agresiva o tóxica.

En un ambiente laboral sano las personas se ayudan unas a otras con el objetivo de que cada quien logre sus metas y colabore con las metas colectivas en la medida de sus responsabilidades. La competitividad positiva tiene un impacto muy bueno en la productividad del grupo. Por el contrario, la competitividad tóxica va minando poco a poco a las personas, sus relaciones profesionales, y va deteriorando su productividad al grado de hacer que los objetivos de la empresa parezcan inalcanzables.

Consejos para lidiar con la competitividad tóxica en el trabajo

La competitividad tóxica se caracteriza por hacer olvidar la importancia del trabajo colectivo, y por intentar destacar por sobre los compañeros a toda costa, resultando en prácticas cuestionables para alcanzar este objetivo. Las personas que empiezan a desarrollar actitudes de una competitividad tóxica se fijan más en el desempeño de sus colegas que en la forma en que realizan su propio trabajo, volviéndose así, elementos negativos para el equipo, y que puede tener un impacto contrario al necesario para alcanzar los objetivos y metas de la empresa. Algunos signos de las personas con una competitividad tóxica son:

  • Minimizan o anulan a los compañeros de trabajo. Hablan mal de ellos e incluso los ridiculizan frente a las demás personas.
  • Sabotean el trabajo de otros. Si tienen la oportunidad, pondrán obstáculos para que otros no cumplan con sus responsabilidades.
  • Intentan ganar a toda costa sin que les importen los demás. Su única meta es sobresalir y posicionarse en la mente de los jefes como los únicos capaces de realizar bien el Suelen tener un doble discurso: uno con los compañeros de trabajo y otro totalmente diferente con sus superiores.
  • Las personas con una competitividad tóxica poseen una mente inflexible que hace difícil o a veces imposible negociar con ellas. Suelen ser extremistas en cuanto a sus relaciones y ver las cosas en blanco y negro: amigos o enemigos.
  • Poseen personalidades narcisistas al buscar la admiración colectiva a toda costa por medio incluso de la manipulación de los demás, sin embargo, esta es una de las características menos comunes.

En el ensayo «Enemigos», de la colección “Hackers y Pintores”, el experto Paul Graham nos explica que, cuando tenemos éxito en lo que hacemos, siempre habrá personas que nos critiquen e incluso que nos odien. El disgusto de estas personas por lo que hacemos se caracteriza por crear una imagen tuya que es mucho peor que la realidad. Para ellas todo lo que haces es malo, solamente por el hecho de que tú lo haces y se encargarán de hacérselo saber a todos. Estas personas son precisamente las que generan una competitividad tóxica en el ámbito laboral.

Lograr eliminar la competitividad tóxica depende mucho de quien lidere los equipos de trabajo. Un líder debe saber cómo eliminarla, y aquí te brindo algunos consejos para hacerlo:

  • Debes crear un ambiente colaborativo, más que competitivo. Deben establecerse las condiciones para que todos los miembros del equipo puedan dar lo mejor de sí mismos y participen para alcanzar los objetivos.
  • Para lograr crear un ambiente laboral sano, debes modelar el comportamiento que quieres lograr en los miembros de tu equipo. Es decir, debes predicar con el ejemplo escuchando y tomando en cuenta a todos.
  • Las recompensas deben estar enfocadas al logro del equipo más que a los logros individuales. De esta manera generarás un ambiente de colaboración.
  • Debes caracterizar los proyectos a realizar como actividades que necesitan perspectivas y habilidades diversas. Cada miembro puede aportar algo al resultado desde su perspectiva, con sus conocimientos y habilidades.
  • Actúa con justicia y transparencia en tu relación con los demás, también deberás evitar los favoritismos.

Por su parte, para superar cualquier registro de un ambiente de competitividad tóxica o agresiva en tu empresa, te recomiendo que capacites a tus empleados para actuar de determinada forma cuando se enfrenten con ella, por ejemplo: proteger el trabajo de cada uno de los empleados con cuentas separadas y bajo contraseñas, establecer la confianza y la instrucción de denunciar las malas prácticas entre compañeros para intervenir a tiempo, y prohibir las humillaciones y burlas entre los empleados bajo sanciones aplicables a todos los trabajadores por igual.

Por otro lado, deberás construir poco a poco un ambiente laboral saludable para que las intervenciones sean las mínimas y para preservar el bienestar y la salud mental de los trabajadores, y la tuya propia.

¿Cómo construir un ambiente laboral positivo?

De acuerdo con un estudio de PsicoSmart, agencia de selección de personal, los miembros de un equipo de trabajo tienen 38% más probabilidades de desempeñarse por encima del promedio cuando se encuentran bajo un ambiente de trabajo positivo y están comprometidos, pero, ¿Cómo lograrlo?, haz lo que yo:

  • Fomenta las capacitaciones de personal. De esta manera todos tendrán las mismas oportunidades de crecer y la competitividad será sana.
  • Da apertura a la retroalimentación: Así todos podrán dar sus ideas y se dará pie a mejorar los procesos de la empresa, incluídos aquellos que tienen que ver con la asignación de responsabilidades.
  • Trabajo y vida personal en balance: El desequilibrio en la vida personal de un empleado debido a exceso de horas extra o demasiada carga de responsabilidad acarrea también problemas en el ambiente laboral, pues habrá más personas insatisfechas y estresadas. Asegúrate de darle a tus empleados el descanso que necesitan.
  • Crea espacios de encuentro: Nada como el diálogo para reforzar la confianza y fomentar las buenas relaciones entre los miembros de un equipo. Crea espacios en los que puedan interactuar entre ellos. El conversar sobre temas alejados de la rutina laboral tiene un profundo impacto positivo en la creación de relaciones sanas.

La próxima vez que te enfrentes a una situación semejante a las que aquí se describen, ten en cuenta estos consejos para que logres crear un ambiente de trabajo sano, productivo y que sobre todo permita a las personas mostrar todo su valor como parte de un equipo de trabajo.

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¿Cómo es el ambiente laboral en tu empresa? ¿Has tenido que lidiar con situaciones de competitividad tóxica? ¡Déjanos tus comentarios y aportes acerca del tema!

Acerca de la autora: Este artículo fue escrito por Pamela Valdés, fundadora y CEO de la plataforma de audio mexicana Beek, la cual tiene la misión de darle a los latinos la oportunidad de descubrir y consumir contenido en audio por medio de podcasts, audiolibros, meditaciones y audioseries. Actualmente cuenta con más de 250,000 títulos, 8 mil suscriptores y lanza más de 60 Beek Originals al mes.

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