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Las plataformas de intercambio de criptoactivos están recurriendo a la banca abierta. Esta es la razón que comparte Matt Parish, Product Manager en TrueLayer, en la siguiente Tribuna:

Cada vez hay más gente dispuesta a subirse al tren de las criptodivisas, pero muchas personas no completan el proceso de compra debido a su complejidad. En este contexto, la banca abierta es un paso adelante en su adopción.

Los criptoactivos ya no son solo para los aventureros y los buscadores de emociones. A pesar de ello, la industria todavía tiene que superar algunos retos para consolidarse como una verdadera tendencia, porque ‘subirse a bordo’ no es tan fácil como podría ser. Para comprar criptodivisas -lo que se conoce como «on-ramping»- la mayoría de las plataformas sólo aceptan pagos con tarjeta o transferencias bancarias manuales.

El pago con tarjeta es más complicado y propenso al fraude, por no hablar de lo costoso que resulta para una plataforma. Además, estos pagos pueden tardar hasta cinco días en liquidarse. Mientras tanto, la plataforma podría encontrarse con que el precio de la divisa ha subido, dejándole sin recursos.

Por otro lado, las transferencias bancarias manuales son más seguras y los fondos se liquidan más rápido, pero la experiencia de pago es pobre y es difícil de escalar.

Entra en escena la banca abierta, una infraestructura de pago creada para el mundo digital

El problema es que el mercado de criptoactivos se ha visto obligado a adoptar los métodos de pago predominantes, como las tarjetas, para permitir a los clientes comprar o vender, pero se trata de métodos que fueron diseñados para realizar transacciones en persona.

El Reino Unido ha liderado hasta ahora la adopción de la banca abierta, una infraestructura de pago creada para el mundo digital, y gran parte de Europa, incluida España, le sigue de cerca.

Los pagos de banca abierta, que no están condicionados por el modelo anterior, son más rápidos y cómodos para los usuarios, les brindan mayor protección contra el fraude y son menos costosos para las empresas. A medida que los inversores en criptoactivos se familiaricen con las ventajas de la banca abierta, buscarán las plataformas que la ofrecen. Las que no lo hagan podrían ir quedándose atrás.

Esta tendencia hacia la banca abierta no es exclusiva de las plataformas de intercambio de criptoactivos, lo que apunta a un cambio más profundo y sostenible en las preferencias de los consumidores. La banca abierta está siendo adoptada rápidamente en otros mercados, fundamentalmente en el comercio electrónico y la inversión. Entre los clientes de TrueLayer, estamos viendo que alrededor de dos tercios de los usuarios finales eligen la banca abierta, incluso cuando también pueden elegir entre Apple Pay y Google Pay.

Todos ganan

Dos razones para esta impresionante aceptación son la confianza y la simplificación del proceso. Con la banca abierta, cuando alguien acude a realizar un pago, se le redirige en la pasarela de pago al sitio web de su banco -un entorno en el que confiará más que en el de un tercero- y se le devuelve automáticamente a la pantalla anterior.

El proceso de autenticación es lo que en gran medida facilita el proceso. En Europa, la mayoría de los pagos están sujetos a protocolos de autenticación fuerte del cliente (SCA por sus siglas en inglés) para mejorar la seguridad, lo que puede suponer una fricción significativa en la experiencia, ya que a menudo requiere que los consumidores confirmen su identidad de múltiples maneras. Pero con la banca abierta, el cliente confirma su identidad a través de la aplicación de su banco con su huella dactilar o mediante el reconocimiento facial. Esto coincide con el estándar de oro de la experiencia del usuario establecido por Apple Pay y Google Pay y también cumple con las normas de la SCA.

Permitir que los clientes paguen de la forma que quieran no es la única ventaja para las plataformas de intercambio de criptoactivos. Con los pagos de banca abierta (y a diferencia de las tarjetas) la liquidación es inmediata. Esto significa dos cosas. En primer lugar, el dinero de un inversor puede ponerse a trabajar de inmediato. Y en segundo lugar, significa que las plataformas ya no necesitan proporcionar un servicio de prefinanciación (es decir, comprar las criptodivisas a la espera de recibir el dinero de sus clientes), por lo que reducen significativamente su riesgo de perder liquidez.

La otra ventaja para los criptoactivos es la eficiencia. Cuando se trata de procesar transferencias bancarias manuales, las plataformas necesitan verificación a cargo de una persona en el back-end, así como suficiente personal de servicio al cliente para poder dar solución a las transferencias erróneas, que ocurren cuando los clientes introducen los datos incorrectamente. Con los pagos de banca abierta, la información se rellena previamente, por lo que se evita este tipo de posibles errores.

También se reducen los costes. Benoit Marzouk, director general de Bitcoin Point, calcula que un pago por banca abierta es entre un 70 y un 80% más barato de procesar que las tarjetas: «Utilizar la banca abierta en lugar de las tarjetas nos permite mantener una tarifa muy competitiva».

Se acabaron los ‘secretos compartidos’

Echar un vistazo a cómo funciona un pago a través de banca abierta ilustra sus credenciales de seguridad superiores.

La banca abierta utiliza tokens de acceso de un solo uso y una API estándar del sector (conocida como FAPI – Financial-grade API) para conectar al pagador con su banco, autorizarlo a él y al importe de su transacción, y transferir los fondos. Es intrínsecamente más seguro que las tarjetas, ya que no se comparte ninguna información. A diferencia de los pagos con tarjeta, el cliente no tiene  que enviar sus datos bancarios y su información personal a través de Internet. Con la banca abierta ya no hay ‘secretos compartidos’.

La seguridad también se ve reforzada porque el cliente se conecta directamente con su banco, lo que significa que la autenticación está incorporada desde el principio.

Esto también ayuda a cumplir con la regulación. Dependiendo de la jurisdicción en la que operen, las plataformas tendrán que cumplir con una serie de leyes, incluyendo las de AML (Anti-Lavado de Dinero) y KYC (Conozca a su Cliente). Aunque la banca abierta no erradica toda posibilidad de fraude, facilita a las entidades de intercambio demostrar el origen de los fondos que llegan a la plataforma.

A su vez, esto debería incentivar a más bancos a permitir pagos a través de banca abierta a las plataformas de criptoactivos de confianza. Aquellos bancos que sean más restrictivos con las transferencias de las empresas de criptoactivos pueden acabar perdiendo cuota de mercado.

Incrementando la velocidad

En última instancia, los bancos se dejarán guiar por la demanda de los clientes. Es posible que los pagos con tarjeta y las transferencias bancarias sigan siendo la forma más popular de transferir fondos a los mercados de criptoactivos por el momento, pero esto va a cambiar.

A medida que los beneficios de los pagos por banca abierta se sigan abriendo camino, veremos una mayor aceptación entre los operadores y las plataformas de criptoactivos. Y todas las partes buscarán más formas de que la banca abierta les apoye, como por ejemplo para retirar dinero desde la plataforma hacia una cuenta bancaria.

De hecho, en los mercados consolidados de banca abierta, ahora parece haber un verdadero impulso para su adopción.

Tribuna de Matt Parish, Product Manager en TrueLayer