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La Guerra de Ucrania también está presente en Latinoamérica. Si no por la proximidad, pues el conflicto bélico tiene lugar a miles de kilómetros, en el corazón del continente europeo, sí por medio del marco de inestabilidad que genera el hecho de que tres países de la región, Venezuela, Cuba y Nicaragua, hayan expresado su firme apoyo a Vladimir Putin en su decisión de invadir a la soberana Ucrania.

Sin medias tintas se ha expresado en Madrid la canciller y vicepresidenta de Colombia, Marta Lucía Ramírez, quien en rueda de prensa recordó que su país viene alertando desde hace años del “riesgo” que suponen “estas tres dictaduras” instaladas en la región y que “aspiran a convertirse en el apoyo del nuevo eje (abierto por Putin) y desafiar a Estados Unidos”, que, a su juicio, es lo mismo que “desafiar los valores de Occidente” y que comparte Colombia con otros países, como con “los de la democracia, la economía de mercado y la libertad, un valor demasiado importante que tenemos que defender”.

La máxima responsable de la diplomacia colombiana acudió a Madrid para liderar una iniciativa de su país en busca de inversores. La CEOE, y su presidente a la cabeza, Antonio Garamendi, acogió con los brazos abiertos la Colombia Investment Roadshow, en cuyo marco la vicepresidenta no pudo eludir ser preguntada por la preocupación que en potenciales inversores extranjeros en su país podría generar esta circunstancia, la del apoyo incondicional de tres países próximo al suyo a una Rusia enfrentada, a día de hoy, con Europa y Estados Unidos.

“Estamos viendo un gran desorden que nos obliga a rescatar el multilateralismo, el que no haya países que se sientan por encima de la ley ni del derecho internacional”, espetó la canciller colombiana, quien subrayó que, precisamente, por esa razón, “es esencial que cada país participe contra la ley de la selva”.

“Evidentemente”, prosiguió, “la dictadura venezolana no está en el grupo de países que defiende esos valores y por eso elevamos la voz en los escenarios internacionales”. En este sentido, estimó como “muy lamentable” que en no pocas ocasiones Colombia advirtió de este riesgo, pero “la diplomacia europea pensaba que era un tema menor”.

En su opinión, “lo que está pasando en Ucrania obliga a todos a tomar más conciencia en la defensa del multilateralismo. Es muy importante”, significó, “que en esta solidaridad prevalezca la permanencia de un sistema de libertades y de la democracia”.

Colombia, referente en el continente americano

En medio de la actual crisis, tanto la derivada de la pandemia como ahora de la invasión rusa de Ucrania, Colombia afirma haber dado “un paso adelante que ha garantizado una recuperación económica sobresaliente y apuntalado un crecimiento continuo y del nivel de bienestar”.

Y esto ha sido así, según refirió la canciller, porque el Gobierno colombiano “no se limitó a enfrentar las dificultades, sino que visualizó a medio y largo plazo las dificultades”, lo que le permitió afrontar en mejores condiciones las consecuencias negativas.

La canciller y vicepresidenta colombiana valoró los esfuerzos que el Ejecutivo que preside Iván Duque ha realizado, por ejemplo, contra los efectos del cambio climático, donde Colombia está comprometida con la reducción de la emisión de gases. Habló, así mismo, de distintos proyectos de recuperación del empleo afectado por la pandemia de coronavirus y secundó en el 5,5% el crecimiento de Colombia, según la previsión que hace el Banco Mundial, “el mayor crecimiento en la región latinoamericana”, apostilló.

Por su parte, Flavia Santoro, presidenta de Procolombia, subrayó la “solidez institucional y los beneficios de Colombia derivados de su situación geográfica” para las inversiones en su país. A ello, añadió “una de las riquezas de Colombia, que es su cultura”, por lo que enfatizó que “tenemos toda una serie de oportunidades de mostrar a las seis regiones colombianas para promocionarlas como destino cultural”.