Los jóvenes científicos españoles no se muestran muy interesados por generar sus propias empresas, pero entre ellos hay potenciales intraemprendedores. El emprendimiento no parece ser lo suyo, aunque tampoco parecen ayudar las administraciones competentes, que habrían de ayudar más en este ámbito. Sin embargo unos investigadores han encontrado el modo de que quien es competente pueda propiciar al intraemprendedor entre sus filas.

Así lo pone de manifiesto el estudio “Scientific Mobility, Training and Entrepreneurial Skills in Health Sciences: The Spanish Case”, obra del equipo de investigación formado por los profesores de la Universidad a Distancia de Madrid, UDIMA, Pedro Aceituno Aceituno, Joaquín Danvila del Valle y Abel González García, y el de Universidad Carlos III de Madrid, Carlos Bousoño-Calzón y publicado por la prestigiosa revista científica International Journal of Environmental Research and Public Health.

En este trabajo, fundamentalmente se han analizado datos del caso español en Ciencias de la Salud, aunque se ofrecen cifras para todas las áreas de conocimiento, de tal manera que se puedan articular políticas eficaces de movilidad científica para cualquiera de ellas.

En concreto, en este estudio se ha encuestado a 291 investigadores implicados en la movilidad científica española. De entre ellos, 90 pertenecían a áreas de salud: científicos españoles en el exterior (CIEX, 37), científicos retornados a España (CRE, 16) y jóvenes investigadores en España (JIES, 37).

Los datos obtenidos sobre intenciones de emprendimiento en el estudio, muestran que la creación de empresas “resulta escasamente considerada” como una oportunidad laboral por los colectivos científicos españoles de Ciencias de la Salud implicados en la movilidad científica, especialmente los JIES.

Para incrementar estas intenciones y la creación de empresas, consideran los autores de este estudio, se tienen que establecer políticas que activen la formación en materias emprendedoras o fomentar la propia movilidad científica, que, como se ha puesto de manifiesto en el trabajo, aporta un mayor bagaje formativo en emprendimiento.

En relación con las intenciones de intraemprendimiento, esta actividad sí puede ser considerada como una oportunidad laboral por estos colectivos científicos. Como se muestra en los resultados del estudio, las tasas alcanzadas son “considerables”, especialmente en el caso de los colectivos móviles de CRE y CIEX, como ocurría para las intenciones emprendedoras, por lo que los autores enjuician que “se tienen que intensificar políticas de la colaboración con estos colectivos a través de las asociaciones y entidades que los representan, las cuales pueden jugar un papel clave en la identificación de estos investigadores intraemprendedores”.

A través de dicha colaboración que “no es muy excesiva”, las organizaciones sanitarias, las empresas españolas relacionadas con el sector y en igual medida, las organizaciones y empresas de otras áreas de conocimiento, pues los resultados del estudio, son bastante similares en todas ellas, pueden acceder a ideas innovadoras que desemboquen en líneas de negocio y de transferencia al mercado y a la sociedad, obtener nuevos canales de financiación, entrar en nuevos mercados por el conocimiento que les aportarán los colectivos científicos en el exterior en relación con la manera de pensar de esos países.

Incluso estos colectivos pueden ayudar a los JIES en la realización de sus movilidades en el exterior para que refuercen a favor de todos nuevas posibilidades de colaboración internacionales con países avanzados, que tienen una mayor capacidad de movilizar recursos económicos, humanos y de atracción de nuevos socios.

Además, las posiciones laborales permanentes de estos colectivos son escasas y sus decisiones de movilidad dependen en gran parte de dichas oportunidades de trabajo, por lo que las autoridades nacionales pueden intensificar estas medidas, pues unas adecuadas políticas de formación y de movilidad científica que fomenten el emprendimiento y el intraemprendimiento, pueden impulsar la innovación y la transferencia para que los resultados obtenidos puedan ser transferidos  y contribuir al desarrollo económico y social.

Las entidades que han colaborado en la difusión del cuestionario entre los colectivos científicos han sido las siguientes: Federación de Jóvenes Investigadores, Red de Asociaciones de Investigadores y Científicos Españoles en el Exterior (RAICEX), Científicos Retornados a España (CRE), Fundación Universidad-Empresa (FUE), Colegio Oficial de Físicos (COFIS), Centro de Innovación de la Universidad de Oviedo, Federación Española de Biotecnólogos (FEBiotec), Scientists Dating Forum (Sci-df), Society of Spanish Researchers in the United Kingdom/Comunidad de Científicos Españoles en el Reino Unido (SRUK/CERU), Científicos Españoles en la República Federal de Alemania. (CERFA), Asociación de Científicos Españoles en Japón (ACE Japón), Españoles Científicos en Estados Unidos (ECUSA), Asociación de Científicos Españoles en Suecia/Association of Spanish Scientists in Sweden (ACES/ FSFS), Spanish Research in Australia-Pacific/Investigadores Españoles en Australia-Pacífico (SRAP/IEAP), Científicos Españoles en Dinamarca/Spanske Forskere i Danmark (CED), Asociación de Investigadores Españoles en la República Italiana (ASIERI), Red de Científicos Españoles en México (RECEMEX), Asociación de Investigadores Españoles en Irlanda (SRSI) y Asociación de Científicos Españoles en la Confederación Helvética (ACECH), Científicos Españoles en Bélgica (CEBE), Sociedad de Investigadores Españoles en Francia (SIEF), Red de Investigadores China-España (RICE), Asociación de investigadores españoles en Noruega (IENO) y Proyecto Volvemos.