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domingo, julio 14, 2024

¿Qué vas a leer con tu hijo esta noche? 38 preguntas mortales de chicos y adolescentes

DAVID RAUDALES BLOG¿Qué vas a leer con tu hijo esta noche? 38 preguntas mortales de chicos y adolescentes

En épocas difíciles, de guerras y noticias duras que involucran a niños, nada mejor que tener a mano un buen libro para enfrentar las dudas y la incertidumbre que pueden sentir los chicos. Y si ese libro encara las inquietudes con humor y respuestas ingeniosas, mucho mejor. Por eso esta semana recomiendo especialmente ¿Así es la muerte?, un libro único e imprescindible publicado recientemente por el sello argentino Iamiqué. Hay más imperdibles para pequeños lectores, claro. Pasen, lean y compartan.

La Espada de Excálibur, cuatro grandes barcos y una versión moderna de las cruzadas

¿Así es la muerte?, de Ellen Duthie y Anna Juan Cantavella (Ediciones Iamiqué). “38 preguntas mortales de niñas y niños”, advierte este libro excepcional desde la tapa. Y enseguida agrega: “¡Con respuestas!”. Las autoras (Duthie es investigadora especializada en Literatura infantil y Filosofía y escribió, entre otros títulos, Mundo cruel, también publicado en el país por Iamiqué, y Cantavella es doctora en Antropología Social y Cultural) se tomaron muy en serio la fascinante idea de escribir sobre la muerte y el resultado es este libro original para lectores de todas las edades.

Decididas a hacer un libro sobre la muerte “que diera que hablar”, como dicen en el prólogo, crearon una publicación, ¡Mortal! Propuestas vitales para pensar sobre asuntos mortales, a partir del cual prepararon talleres para abrir el tema a debate. Invitaron a colaborar y a extender el proyecto a escuelas, familias y bibliotecas de todo el mundo y empezaron a recibir cientos de preguntas de chicos de entre 5 y 15 años de distintos lugares: de Finlandia a Ecuador, de Turquía a la Argentina, de Estados Unidos a Brasil, de Alemania a Colombia y así. En el sitio www.iamique.com.ar/actividades se puede descargar el cuadernillo en forma gratuita.

Ficciones para chicos sobre temas difíciles

“Cuándo te mueres, ¿se te va el pensamiento?”; “¿Por qué tenemos que morirnos?”; “¿Adónde vamos cuando morimos?”; “¿Por qué se entierra a los muertos?”; “¿Por qué nos incomoda hablar de la muerte?”: estas son algunas de las 38 preguntas elegidas por las autoras para desarrollar en el libro, pero en las páginas finales aparecen todas las que recibieron. Cada pregunta está acompañada del nombre del niño o niña que la pensó y la respuesta, además de incluir ilustraciones del italiano Andrea Antinori, está dirigida al “preguntador”. Además, incluye otras preguntas, algún experimento e información científica, según el caso.

Hay preguntas de todo tipo. Imagino que habrá sido un trabajo arduo elegir las 38 que dan forma al volumen. Son todas geniales. Mi preferida: “¿Qué sentido tiene la vida si vamos a morir?”, de Luz Mary. Y la respuesta, claro, está repleta de preguntas. Un libro para leer, releer, compartir en casa y en la escuela y seguir pensado en este tema tan vital como misterioso.

Las Súper 8. Historias en la nieve, de Melina Pogoreslky (Ralenti). Con la tercera entrega de esta saga que me encanta le damos la bienvenida a la reedición de los tres títulos (los anteriores, ya recomendados en esta sección, son Un misterioso comienzo y Un verano de película) en formato pocket. En un tamaño más pequeño, mantiene su espíritu: una historia de amistad y aventuras, con recursos del cómic e ilustraciones de Carolina Romano y Sabina Álvarez Schürmann, que no se puede soltar hasta el final. Más económico e ideal para llevar en la mochila.

Mi casa a veces, de Laura Wittner y María Elina (Ralenti). De las creadoras de Mi tortugo, llega ahora un nuevo título de poesía de la colección Osa Mayor. Recomendado para chicas y chicos desde los 3 años, es un poema ilustrado con versos bellos como estos: “Mi casa a veces se laberinta”, “Mi casa a veces se sabadiza” y “Mi casa a veces se vuelve miles”. En mi casa, siempre rodeada de libros, les digo: no dejen pasar esta maravilla. Es un mimo, un abrazo, un beso.

Todos los demás mundos, de Istvansch (Quipu). “¿Qué le pasa a Federica?”, pregunta el narrador de este álbum creado con el inigualable estilo de Istvansch: collage de papelitos de colores que dan formas a objetos, escenas y personajes y, también, van narrando la historia. Los que quieran saber qué le pasa a Federica van a tener que conseguir el libro. Al final, el autor e ilustrador cuenta la “cocina” de su trabajo y los secretos de su técnica.

Un día de invierno, de Mariana Etcheto Mézière (Quipu). Una tarde de invierno como hoy (que hace un frío de película, como diría mi abuela) me cruzo con este libro que empieza así: “El sábado amaneció muy frío. Era un típico día de invierno”. ¿Me está hablando a mí que ya no sé qué otro abrigo ponerme? Y eso que escribo desde la ciudad, donde suele hacer menos frío por los edificios y el asfalto. En fin. Volviendo al libro, resulta que hay un oso que tiene ganas de tomar un chocolate caliente, pero (¡oh, no!) no tiene chocolate. ¿Dijo chocolate? Ya vuelvo. Tengo que buscar en casa, no vaya a ser que me pase como al oso del cuento.

En épocas difíciles, de guerras y noticias duras que involucran a niños, nada mejor que tener a mano un buen libro para enfrentar las dudas y la incertidumbre que pueden sentir los chicos. Y si ese libro encara las inquietudes con humor y respuestas ingeniosas, mucho mejor. Por eso esta semana recomiendo especialmente ¿Así es la muerte?, un libro único e imprescindible publicado recientemente por el sello argentino Iamiqué. Hay más imperdibles para pequeños lectores, claro. Pasen, lean y compartan.

La Espada de Excálibur, cuatro grandes barcos y una versión moderna de las cruzadas

¿Así es la muerte?, de Ellen Duthie y Anna Juan Cantavella (Ediciones Iamiqué). “38 preguntas mortales de niñas y niños”, advierte este libro excepcional desde la tapa. Y enseguida agrega: “¡Con respuestas!”. Las autoras (Duthie es investigadora especializada en Literatura infantil y Filosofía y escribió, entre otros títulos, Mundo cruel, también publicado en el país por Iamiqué, y Cantavella es doctora en Antropología Social y Cultural) se tomaron muy en serio la fascinante idea de escribir sobre la muerte y el resultado es este libro original para lectores de todas las edades.

Decididas a hacer un libro sobre la muerte “que diera que hablar”, como dicen en el prólogo, crearon una publicación, ¡Mortal! Propuestas vitales para pensar sobre asuntos mortales, a partir del cual prepararon talleres para abrir el tema a debate. Invitaron a colaborar y a extender el proyecto a escuelas, familias y bibliotecas de todo el mundo y empezaron a recibir cientos de preguntas de chicos de entre 5 y 15 años de distintos lugares: de Finlandia a Ecuador, de Turquía a la Argentina, de Estados Unidos a Brasil, de Alemania a Colombia y así. En el sitio www.iamique.com.ar/actividades se puede descargar el cuadernillo en forma gratuita.

Ficciones para chicos sobre temas difíciles

“Cuándo te mueres, ¿se te va el pensamiento?”; “¿Por qué tenemos que morirnos?”; “¿Adónde vamos cuando morimos?”; “¿Por qué se entierra a los muertos?”; “¿Por qué nos incomoda hablar de la muerte?”: estas son algunas de las 38 preguntas elegidas por las autoras para desarrollar en el libro, pero en las páginas finales aparecen todas las que recibieron. Cada pregunta está acompañada del nombre del niño o niña que la pensó y la respuesta, además de incluir ilustraciones del italiano Andrea Antinori, está dirigida al “preguntador”. Además, incluye otras preguntas, algún experimento e información científica, según el caso.

Hay preguntas de todo tipo. Imagino que habrá sido un trabajo arduo elegir las 38 que dan forma al volumen. Son todas geniales. Mi preferida: “¿Qué sentido tiene la vida si vamos a morir?”, de Luz Mary. Y la respuesta, claro, está repleta de preguntas. Un libro para leer, releer, compartir en casa y en la escuela y seguir pensado en este tema tan vital como misterioso.

Las Súper 8. Historias en la nieve, de Melina Pogoreslky (Ralenti). Con la tercera entrega de esta saga que me encanta le damos la bienvenida a la reedición de los tres títulos (los anteriores, ya recomendados en esta sección, son Un misterioso comienzo y Un verano de película) en formato pocket. En un tamaño más pequeño, mantiene su espíritu: una historia de amistad y aventuras, con recursos del cómic e ilustraciones de Carolina Romano y Sabina Álvarez Schürmann, que no se puede soltar hasta el final. Más económico e ideal para llevar en la mochila.

Mi casa a veces, de Laura Wittner y María Elina (Ralenti). De las creadoras de Mi tortugo, llega ahora un nuevo título de poesía de la colección Osa Mayor. Recomendado para chicas y chicos desde los 3 años, es un poema ilustrado con versos bellos como estos: “Mi casa a veces se laberinta”, “Mi casa a veces se sabadiza” y “Mi casa a veces se vuelve miles”. En mi casa, siempre rodeada de libros, les digo: no dejen pasar esta maravilla. Es un mimo, un abrazo, un beso.

Todos los demás mundos, de Istvansch (Quipu). “¿Qué le pasa a Federica?”, pregunta el narrador de este álbum creado con el inigualable estilo de Istvansch: collage de papelitos de colores que dan formas a objetos, escenas y personajes y, también, van narrando la historia. Los que quieran saber qué le pasa a Federica van a tener que conseguir el libro. Al final, el autor e ilustrador cuenta la “cocina” de su trabajo y los secretos de su técnica.

Un día de invierno, de Mariana Etcheto Mézière (Quipu). Una tarde de invierno como hoy (que hace un frío de película, como diría mi abuela) me cruzo con este libro que empieza así: “El sábado amaneció muy frío. Era un típico día de invierno”. ¿Me está hablando a mí que ya no sé qué otro abrigo ponerme? Y eso que escribo desde la ciudad, donde suele hacer menos frío por los edificios y el asfalto. En fin. Volviendo al libro, resulta que hay un oso que tiene ganas de tomar un chocolate caliente, pero (¡oh, no!) no tiene chocolate. ¿Dijo chocolate? Ya vuelvo. Tengo que buscar en casa, no vaya a ser que me pase como al oso del cuento.

 En épocas difíciles, de guerras y noticias duras que involucran a niños, nada mejor que tener a mano un buen libro para enfrentar las dudas y la incertidumbre que pueden sentir los chicos. Y si ese libro encara las inquietudes con humor y respuestas ingeniosas, mucho mejor. Por eso esta semana recomiendo especialmente ¿Así es la muerte?, un libro único e imprescindible publicado recientemente por el sello argentino Iamiqué. Hay más imperdibles para pequeños lectores, claro. Pasen, lean y compartan.La Espada de Excálibur, cuatro grandes barcos y una versión moderna de las cruzadas¿Así es la muerte?, de Ellen Duthie y Anna Juan Cantavella (Ediciones Iamiqué). “38 preguntas mortales de niñas y niños”, advierte este libro excepcional desde la tapa. Y enseguida agrega: “¡Con respuestas!”. Las autoras (Duthie es investigadora especializada en Literatura infantil y Filosofía y escribió, entre otros títulos, Mundo cruel, también publicado en el país por Iamiqué, y Cantavella es doctora en Antropología Social y Cultural) se tomaron muy en serio la fascinante idea de escribir sobre la muerte y el resultado es este libro original para lectores de todas las edades.Decididas a hacer un libro sobre la muerte “que diera que hablar”, como dicen en el prólogo, crearon una publicación, ¡Mortal! Propuestas vitales para pensar sobre asuntos mortales, a partir del cual prepararon talleres para abrir el tema a debate. Invitaron a colaborar y a extender el proyecto a escuelas, familias y bibliotecas de todo el mundo y empezaron a recibir cientos de preguntas de chicos de entre 5 y 15 años de distintos lugares: de Finlandia a Ecuador, de Turquía a la Argentina, de Estados Unidos a Brasil, de Alemania a Colombia y así. En el sitio www.iamique.com.ar/actividades se puede descargar el cuadernillo en forma gratuita.Ficciones para chicos sobre temas difíciles“Cuándo te mueres, ¿se te va el pensamiento?”; “¿Por qué tenemos que morirnos?”; “¿Adónde vamos cuando morimos?”; “¿Por qué se entierra a los muertos?”; “¿Por qué nos incomoda hablar de la muerte?”: estas son algunas de las 38 preguntas elegidas por las autoras para desarrollar en el libro, pero en las páginas finales aparecen todas las que recibieron. Cada pregunta está acompañada del nombre del niño o niña que la pensó y la respuesta, además de incluir ilustraciones del italiano Andrea Antinori, está dirigida al “preguntador”. Además, incluye otras preguntas, algún experimento e información científica, según el caso.Hay preguntas de todo tipo. Imagino que habrá sido un trabajo arduo elegir las 38 que dan forma al volumen. Son todas geniales. Mi preferida: “¿Qué sentido tiene la vida si vamos a morir?”, de Luz Mary. Y la respuesta, claro, está repleta de preguntas. Un libro para leer, releer, compartir en casa y en la escuela y seguir pensado en este tema tan vital como misterioso.Las Súper 8. Historias en la nieve, de Melina Pogoreslky (Ralenti). Con la tercera entrega de esta saga que me encanta le damos la bienvenida a la reedición de los tres títulos (los anteriores, ya recomendados en esta sección, son Un misterioso comienzo y Un verano de película) en formato pocket. En un tamaño más pequeño, mantiene su espíritu: una historia de amistad y aventuras, con recursos del cómic e ilustraciones de Carolina Romano y Sabina Álvarez Schürmann, que no se puede soltar hasta el final. Más económico e ideal para llevar en la mochila.Mi casa a veces, de Laura Wittner y María Elina (Ralenti). De las creadoras de Mi tortugo, llega ahora un nuevo título de poesía de la colección Osa Mayor. Recomendado para chicas y chicos desde los 3 años, es un poema ilustrado con versos bellos como estos: “Mi casa a veces se laberinta”, “Mi casa a veces se sabadiza” y “Mi casa a veces se vuelve miles”. En mi casa, siempre rodeada de libros, les digo: no dejen pasar esta maravilla. Es un mimo, un abrazo, un beso.Todos los demás mundos, de Istvansch (Quipu). “¿Qué le pasa a Federica?”, pregunta el narrador de este álbum creado con el inigualable estilo de Istvansch: collage de papelitos de colores que dan formas a objetos, escenas y personajes y, también, van narrando la historia. Los que quieran saber qué le pasa a Federica van a tener que conseguir el libro. Al final, el autor e ilustrador cuenta la “cocina” de su trabajo y los secretos de su técnica.Un día de invierno, de Mariana Etcheto Mézière (Quipu). Una tarde de invierno como hoy (que hace un frío de película, como diría mi abuela) me cruzo con este libro que empieza así: “El sábado amaneció muy frío. Era un típico día de invierno”. ¿Me está hablando a mí que ya no sé qué otro abrigo ponerme? Y eso que escribo desde la ciudad, donde suele hacer menos frío por los edificios y el asfalto. En fin. Volviendo al libro, resulta que hay un oso que tiene ganas de tomar un chocolate caliente, pero (¡oh, no!) no tiene chocolate. ¿Dijo chocolate? Ya vuelvo. Tengo que buscar en casa, no vaya a ser que me pase como al oso del cuento.  

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